Productores citrícolas esperan que las variedades tardías reactiven el mercado

11-06-2026 – Aunque la actividad atraviesa dificultades por la caída del consumo y los bajos precios, desde la Asociación de Citricultores de Villa del Rosario mantienen expectativas de una mejora en los próximos meses. Marcos Dal Mazo señaló que las variedades que comenzarán a cosecharse entre agosto y septiembre podrían generar un mayor movimiento comercial y dinamizar las ventas.

Marcos Dal Mazo, vicepresidente de la Asociación de Citricultores de Villa del Rosario, se refirió a la situación de la citricultura y cómo afecta a la región.

De la posibilidad de tener una regulación aseguró que no es algo sencillo porque, “nuestros productos dependen de oferta y demanda. No hay mucho más para hacer, el precio no lo pone el productor, el empacador o en el mercado de distribución”. A su vez, remarcó que, al ser un producto que no se puede dejar arriba de la planta, tenemos que sí o sí sacarlo. Incluso a la hora de comercializar en la góndola, tampoco tiene mucha durabilidad. “Entonces esto lleva a que el producto tenga que comercializarse al precio que sea, lo que lleva a que muchas veces, como ahora, se termine comercializando incluso por debajo de los costos de producción”.

El dirigente dijo que por ahora no se baraja la posibilidad de manifestaciones o reclamos. Al trabajar diferentes variedades, “tenemos esperanzas de que, con las variedades de agosto o septiembre, se comience a mover un poco mejor, que haya más dinero en las calles y eso incentive al consumo”.

Tiempos de producción

El vicepresidente de la Asociación de Citricultores definió la actividad como “un poco complicada”; y explicó que a las plantas que hoy están en una quinta, hay que seguir manteniéndolas, cuidándolas y preparándolas para el año siguiente. “Nuestra producción es de un año para otro, por eso no es tan fácil dejar todo para iniciar otra cosa”, dijo Dal Mazo, aunque reconoció que existe “la incertidumbre de decidir si seguir creciendo o aguantarlo como está, porque no sabemos si dentro de 4 o 5 años vamos a estar como hoy, mejor o 10 veces peor”.

Al ser consultado por las ventas que se hicieron de fruta que no estaba madurada en la planta y cuyo sabor no era el apropiado, reconoció que “quizás sí hubo veces en las que adelantamos ciertas variedades”. Y agregó: “Si alguien compra una fruta en góndola y está agria, posiblemente no vuelva a comprar o no durante un tiempo, pero acá creo que el principal problema es el económico, porque aunque carguemos fruta de gran tamaño y aspecto, tampoco se vende”.

“La clase social que consumía cítricos hoy está dejando de lado o está priorizando otras compras que antes no”, finalizó.

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