Las dos caras de El Niño: entre los riesgos hídricos y las oportunidades productivas

Publicado el 07/21/2026

21-07-2026 – Durante una jornada en La Rural de Palermo, especialistas del INTA, la Oficina de Riesgo Agropecuario y otros organismos analizaron el escenario climático para la campaña 2026/27, con El Niño ya confirmado en el horizonte.

En el marco de la 138ª Exposición Rural de Palermo, especialistas del INTA, la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), el Plan de Coordinación Federal ENOS y el Comité de Emergencia Niño 2026/27 analizaron las perspectivas climáticas para la campaña 2026/27 durante la charla técnica “Excesos hídricos y oportunidades productivas: las dos caras de El Niño en el campo”.

En ese espacio, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, presentó las últimas novedades sobre la evolución del fenómeno El Niño y su impacto sobre las distintas actividades productivas del país.

En el marco de la 138ª Exposición Rural de Palermo, especialistas del INTA, la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), el Plan de Coordinación Federal ENOS y el Comité de Emergencia Niño 2026/27 analizaron las perspectivas climáticas para la campaña 2026/27 durante la charla técnica “Excesos hídricos y oportunidades productivas: las dos caras de El Niño en el campo”.

En ese espacio, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, presentó las últimas novedades sobre la evolución del fenómeno El Niño y su impacto sobre las distintas actividades productivas del país.

El especialista explicó que el fenómeno presenta dos escenarios bien definidos. Por un lado, aumenta el riesgo de lluvias por encima de los valores normales, especialmente en las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, sus afluentes y el este de la provincia de Buenos Aires, incluida la cuenca del río Salado.

En ese contexto, remarcó que la anticipación será determinante para reducir el impacto sobre las actividades agropecuarias.

 

ANTECEDENTES DE EL NIÑO

Los años Niño, recordó, se caracterizan por precipitaciones superiores a lo habitual y, cuando esos eventos son intensos, crece la probabilidad de excesos hídricos y anegamientos en las principales cuencas hidrográficas del país.

“Al aumentar las lluvias, también se incrementan el caudal y el nivel de estos cursos de agua, por lo que las islas, las áreas ribereñas y los sectores bajos o deprimidos cercanos a los ríos presentan un mayor riesgo de anegamiento”, señaló Mercuri.

Frente a este escenario, destacó la necesidad de anticiparse mediante la planificación y la adopción de decisiones climáticamente inteligentes.

Al mismo tiempo, sostuvo que el fenómeno representa una oportunidad para el sector productivo gracias a la mayor disponibilidad de agua, que permite proyectar campañas de altos rendimientos, mejorar la oferta forrajera y recuperar reservas hídricas en distintas regiones del país.

En el marco de la 138ª Exposición Rural de Palermo, especialistas del INTA, la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), el Plan de Coordinación Federal ENOS y el Comité de Emergencia Niño 2026/27 analizaron las perspectivas climáticas para la campaña 2026/27 durante la charla técnica “Excesos hídricos y oportunidades productivas: las dos caras de El Niño en el campo”.

En ese espacio, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, presentó las últimas novedades sobre la evolución del fenómeno El Niño y su impacto sobre las distintas actividades productivas del país.

El especialista explicó que el fenómeno presenta dos escenarios bien definidos. Por un lado, aumenta el riesgo de lluvias por encima de los valores normales, especialmente en las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, sus afluentes y el este de la provincia de Buenos Aires, incluida la cuenca del río Salado.

En ese contexto, remarcó que la anticipación será determinante para reducir el impacto sobre las actividades agropecuarias.

Fuente InfoCampo

 

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